En las granjas de Kenia, M-Farm

José Manuel Rodríguez Silva

 

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Jamila Abass, Linda Kwamboka y Susan Oguya son tres mujeres keniatas con algo en común. Las tres son las fundadoras de una aplicación que en 2010 recibió más de 200.000 dolares para capitalizarse donados por el fondo solidario de origen británico Tech and Trade. Asimismo, las tres aparecieron en la lista que elaboró el prestigioso medio  Forbes sobre 10 de las mujeres más influyentes en materia tecnológica en África.

La aplicación por la que son reconocidas se llama M-Farm. Esta aplicación ha creado un mercado de productos agrícolas desde el teléfono móvil. ¿El motivo de su creación? La falta de información sobre los precios hacía que se engañara a muchos productores. Además, muchos agricultores tenían severas dificultades para poder llevar sus productos a los mercados. En Kenya, los pequeños agrícolas siguen siendo un colectivo muy numeroso. Siendo su tierra muy improductiva, muchos agricultores siguen manteniendo cultivos de subsistencia, quedando en una situación terrible si hay una mala cosecha o si se ven obligados a malvenderlos.

Ante este terrible panorama, estas tres mujeres idearon una solución. M-Farm permite a través del móvil tener acceso a: los precios de los productos así como una estimación de su evolución, hacer ofertas por parte de los productores y recibir ofertas por parte de compradores, incluso materializar el trato a través de la aplicación, ya que tienen un acuerdo con la empresa de dinero móvil M-Pesa.  Además, M- Farm ofrece consejos sobre cómo plantar según la tierra de la que se disponga y sobre cuándo hacerlo con el objetivo de conseguir por la mercancía el mayor margen posible.

 

M-Farm, https://mfarm.co.ke/

Nhese, Mfonobong, 10 Female Tech Founders To Watch In Africa, Forbes, http://www.forbes.com/sites/mfonobongnsehe/2014/03/25/10-female-tech-founders-to-watch-in-africa/#2aea14c4560c

Salim Dara et al, Jamila Abass, Ashoka https://www.ashoka.org/fellow/jamila-abass#

 

 

 

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#JesuisKenyan

Supervivientes del ataque contra la Universidad de Garissa se consuelan mutuamente en un campamento militar.

Supervivientes del ataque en Kenia. Foto: EFE

L.O.

Hace aproximadamente un año, “un comando de la agrupación yihadista Al Shabab mata a 148 estudiantes de la Universidad de Garissa, cerca de la frontera entre Kenia y Somalia”, dice el diario digital El Tiempo. Los separan siguiendo un criterio religioso: cristianos a un lado y musulmanes a otro y comienza una matanza indiscriminada contra estos últimos. En 2013 el mismo grupo radical había irrumpido en un centro comercial y había matado a 67 personas. El Gobierno keniata, tras estos sucesos anunció una recompensa de 215.000 dólares por la cabeza del líder intelectual del atentado y mandó bombardear las posiciones del grupo islamista en Somalia.

La ciudadanía se lanzó en masa a sus móviles y comenzó la difusión del hastag #147notjustanumber y #TheyHaveNames, como reacción a las 174 víctimas del atentado. Durante estos días, estos hastags han pasado desapercibidos y no se han convertido en Trending Topic. Europa no ha sentido compasión alguna por lo acaecido hace un año.

“En la cuenta de Twitter de Ory Okolloh, una de las gurús de las redes sociales y las TIC más reconocidas dentro y fuera de su continente. Ory lanzaba un reto a sus seguidores y la tuitosfera para contrarrestar la invisibilidad de los africanos muertos frente a los muertos europeos en tragedias como la de German Wings o el asesinato de los periodistas de Charlie Hebdo. Su desafío era poner nombre a las víctimas, una a una. Reconocer su existencia, llorar su muerte, denunciar la barbarie. Escritores como Alain Mabanckou o músicos como Angélique Kidjo se han pronunciado sobre la tragedia desde la solidaridad y el dolor, mientras la red se trufaba de imágenes de chicos jóvenes, risueños, pensativos, esperanzados, llenos de vida y ahora acribillados a tiros o machetazos.  También lo han hecho activistas comoMaureen Agena o Nnenna Nwakamna, decenas de periodistas del continente y especializados en él y un puñado de políticos africanos no demasiado ostentoso, entre los que destaca el recién elegido presidente nigeriano,Muhammadu Buhari.”, cuenta la bloggera Ángeles Jurado en su entrada de África no es un país.

Sin embargo Europa sigue ignorando al continente africano, aquello que traspasa las fronteras de nuestro idealizado continente es cosa de otros, cosa de los otros.

  • (06/4/2015) ¿Por qué el mundo no ha dicho #JeSuisKenyan?. El Tiempo. Disponible en: http://www.eltiempo.com/mundo/africa/masacre-de-estudiantes-en-universidad-en-kenia/15523116. Recuperado el 13/04/2016
  • (06/04/2015)#147notjustanumber: 147 caras, 147 historias. África no es un país. Blogs El País: Planeta Futuro. Disponible en: http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2015/04/147-not-just-a-number.html. Recuperado el 13/04/2016

¿Y si este verano vamos a Kenia?

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L.O.

Airbnb es como aquel amigo con un apartamento libre en la Costa Brava para la segunda quincena de junio. O lo que es lo mismo, una macrored de alquiler (a corto y largo plazo) de alojamientos. La web ofrece una ventaja clara que es la clave de su éxito, apartamentos de particulares (a precios bajos). Además, los hay para todos los gustos (y bolsillos). Fue fundada en 2008 y tiene sede en el estado de California (San Francisco). “Airbnb es un mercado comunitario basado en la confianza en el que la gente publica, descubre y reserva alojamientos únicos en todo el mundo, ya sea desde su ordenador, tableta o teléfono móvil.” afirma la web. La plataforma contenta tanto a huéspedes como a propietarios y parece un negocio sin fin. Todo el que tenga una casa sin uso durante un periodo determinado, puede anunciarse en Airbnb y sacar un dinerillo extra. Todo el que quiera escatimar sus costes en un viaje y necesite una estancia puede contar con que seguramente haya un lugar disponible para él en Airbnb.

Bueno vale, pero, imaginemos que quiero pasar unos días en Ruanda, entonces seguro que no tengo más opción que buscarme un hotel donde alojarme. ¡Pues no! Airbnb también ha llegado a Ruanda. Lo cierto es que solo hay un alojamiento disponible en Kigali. Frederic nos ofrece una habitación por la friolera de 18 euros la noche. Incluye WiFi y aparcamiento, baño privado y capacidad para dos huéspedes. Los anteriores clientes de Fedreric se encontraron muy contentos con el trato recibido.

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Características del alojamiento en Kigali. Foto: Arirbnb

Si preferimos gastar un poco más de dinero (o tirar la casa por la ventana) tenemos esta gran casa “de lujo” en pleno corazón de Kenia. John y su esposa nos ofrecen su hogar por el módico precio de 3.341 euros por noche. Incluye un guía Masai, el personal privado de la casa y un vehículo a disposición de los clientes. La exclusiva vivienda cuenta con un spa y una piscina privada. Los dueños nos proponen actividades nocturnas y diurnas como juegos y paseos, bolos, criquet, paseos en quad, escalada o simplemente relajarse. Jhon y su alojamiento no parecen tener mucha popularidad en Airbnb ya que solo cuentan con una valoración (quizás por su desorbitado precio). Aunque la huésped afirmó “sentirse en un lugar de ensueño”. Ah, incluye desayuno.

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El apartamento de Jhon en Kenia. Fuente: Arirbnb.

Vera Sidika

Cristina Rivas

A punto de alcanzar los 300.000 seguidores en instagram, Vera Sidika es una de las “it girls” más importante del continente africano.

A la orden del día en cualquier sección de moda de todas las revistas importantes en el panorama de Internet se habla de las “it girls”, es más desde hace un tiempo la mayoría de las noticias giran en torno a ellas, lo que llevan puesto, las fotos que suben a las redes sociales, si se encuentran en algún evento, sus vidas personales… Pero a diferencia de ellas, no se profundiza en las chicas de otros continentes, como por ejemplo el papel de estas “it girls” en el continente africano. En ocasiones es por la desinformación que los consumidores de redes sociales en Europa poseen sobre el desarrollo de espacios como Instagram o Twitter en lugares en los que el Internet aun es de difícil acceso como es el caso de Kenia.

Vera nació el 30 de septiembre de 1989 y a parte de su trabajo en las redes sociales es modelo, compositora de música y “socialite”. No vivió toda su vida en Nairobi sino en Mombasa en la costa keniata. Fue hace 5 años cuando se trasladó a la capital.

Comenzó su carrera después de aparecer en el vídeo musical de “You Guy” de un grupo de rap keniata, P-Unit en el año 2012. A partir de aquí comenzó a aparecer en un mayor numero de vídeos musicales de cantantes de los países de alrededor.

Estudia diseño de interiores en la Universidad de Kenia y tiene una tienda online donde vende ropa. Su aspecto más conocido a parte de en redes sociales es el de modelo, tanto de pasarela como de publicidad etc…

De la misma forma ha provocado controversia en las redes debido a sus recientes decisiones, como la última, en la que rebajó tres tonos de su piel oscura. Esto provocó una reacción en las redes sociales mediante el hashtag #BleachedBeauty (belleza decolorada).

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Vera Sidika tras el tratamiento realizado. (TWITTER)

La tecnología ha conseguido llegar a lugares en los que antes era imposible pensar que se podría usar un Smartphone, y con ello surgen nuevos ídolos protagonistas de esta revolución tecnológica.

 

 

Fuentes utilizadas:

NO TODO ES SILICON VALLEY

José Manuel Rodríguez Silva

Cuando pensamos en el desarrollo de las nuevas tecnologías relacionadas con el mundo de Internet o la informática en general, cada vez más a menudo se nos viene la imagen de Silicon Valley a la cabeza.  Cuando se nos viene a la mente la incubadora californiana, todos pensamos en espacios diáfanos, oficinas sin puertas a las que se llega en autobuses que parecen sacados del futuro; oficinas llenas de sofás y sin puertas donde “las mentes del futuro” juegan a videojuegos esperando a que llegue una idea que les permita demostrar esta etiqueta.

No obstante, el fenómeno de las “incubadoras de ideas” no es exclusivo ni de Silicon Valley, ni de los Estados Unidos, ni de lo que podríamos denominar como el mundo Occidental o los gigantes tecnológicos asiáticos como Corea del Sur o Japón.  En África, el fenómeno de los laboratorios tecnológicos está floreciendo con fuerza. En Kenia o Ruanda, diversas incubadoras aglutinan a las mentes más brillantes del país con el objetivo de convertir a la tecnología en el principal factor de desarrollo del continente africano.  En total, se estima que hay unas 100 incubadoras de diferentes secciones.

Gran parte de estos laboratorios tecnológicos colaboran entre sí en la red de laboratorios Afrilabs en la que están presentes 20 países de todas las partes del continente africano, tanto el Norte de África como el África Subsahariana y que cuenta dentro de su red con 40 laboratorios.  Esta red ayuda a encontrar financiación a los distintos proyectos de los laboratorios ya sea mediante la creación de crowfundings como mediante la búsqueda de socios externos. Dentro de la red también hay lugar para programas que buscan compartir datos y conocimientos entre los distintos laboratorios tanto a distancia como mediante la organización de intercambios entre laboratorios o la celebración de un consejo anual.

En Ruanda,  KLab nace financiada por tanto el sector privado como el sector público ruandés y la Agencia de Cooperación Internacional japonesa.  Abrió sus puertas en 2012 y en 2015, tenía unos 203 miembros regulares, 34 tutores y 179 arrendatarios y más de 600 solicitudes en declaraciones de su directora a El País el 18 de febrero de 2015.  En este laboratorio, se centran principalmente en dos sectores: el agropecuario y el sanitario.

En Senegal, podemos hablar de  Kër Thiosane. Este es un caso particular, creado por dos senegaleses, es un medialab que no tiene la vocación de convertirse ni en un gran edificio, ni una cuasi ciudad como los anteriormente citados. Son conscientes de los escasos medios que hay en su país e intentan adaptarse a esta realidad. Su acción está basada en creaciones de código libres para que sean accesibles a todo el mundo y susceptibles de mejora. En el futuro, Senegal planea disputar a Kenia su condición de “Silicon Valley” africano con la creación de un parque tecnológico de unos 40 kilómetros cuadrados llamado Diamnadio.

No obstante, si Kenia se ha ganado a pulso la etiqueta de líder tecnológico del África subsahariana es por algo.  Ya hemos hablado en este blog de la tecnología de la empresa M-PESA para pagos móviles.  En el IHub de Nairobi trabajan  15.000 personas y, en su interior, se han desarrollado 150 empresas. Fundado en 2010, fue nombrado la 38º empresa más innovadora del mundo y la 1º de toda África.  Empresas como Google, IBM o Intel tienen una sede en esta zona. Asimismo se ha iniciado la construcción de Konza City, una ciudad incubadora a 60 km de Nairobi.

Bajo Erro, Carlos (27/06/14),  África siembra tecnología, El País, Planeta Futuro, http://elpais.com/elpais/2014/06/16/planeta_futuro/1402934380_225724.html

Font, Silvia (14/07/15), Una villa senegalesa resiste la moda de los centros tecnológicos de África, Eldiario.es, Diario Turing, http://www.eldiario.es/turing/villa-senegalesa-resiste-tecnologicos-Africa_0_409109092.html

Hubs in Africa map, https://africahubs.crowdmap.com/main

Munford, Monty, Don’t Call Africa’s Tech Hub ‘Silicon Savannah’, Mashable,  http://mashable.com/2013/03/26/nairobi-tech-hub/#BxqHma9nBSqy

Solés i Coll, Gemma (18/02/15),  KLab, soluciones tecnológicas para problemas ruandeses, El País, Planeta Futuro, http://elpais.com/elpais/2015/02/17/planeta_futuro/1424190349_637741.html

Página oficial Afrilabs, http://afrilabs.com/

Página oficial Klab, http://klab.rw/

Página oficial Ker Thiossane http://ker-thiossane.org/

 

Ushahidi, el testimonio africano en la red

Idoia Solano

La tecnología ayuda a la gente a tener voz. Los ciudadanos del continente africano necesitan que su voz sea escuchada. Partiendo de esta base, surge el más útil de los ingenios, que otorga a quien más lo necesita oportunidades para informar y ser informado. Así surgen innumerables iniciativas, que valiéndose de los avances tecnológicos, facilitan la vida cotidiana de los ciudadanos del continente, además de darles la oportunidad de hablar y ser escuchados.

Kenia representa uno de los centros neurálgicos de la tecnología africana, siendo nido de numerosos tech labs, cada vez más presentes en todo el territorio del continente. Estos centros de innovación tecnológica, de estructura totalmente flexible, son viveros de jóvenes emprendedores y constituyen un factor clave para el desarrollo y transformación social de las regiones que los albergan. Son comunidades en sí mismas, cuyo modelo de funcionamiento materializa el ideal de una actividad económica en la que los rendimientos no son lo más importante y como prioridad se impone la aportación a la sociedad. A pesar de su gran diversidad, los tech labs comparten rasgos comunes, como el trabajo colaborativo, la gestión horizontal, el apoyo a la innovación tecnológica o la voluntad de ayudar a construir una sociedad nueva, basada en la participación de los ciudadanos ayudándose de la tecnología. Gracias a estos centros de innovación se ha expandido el ciberactivismo en todo África, y se ha conseguido concienciar a la ciudadanía de que las TIC son una útil herramienta para la transformación social.

Un ejemplo de tech lab exitoso es iHub, surgido en Nairobi  con el fin de crear un espacio común y de intercambio de conocimientos y visiones de los emprendedores y expertos en tecnología del país. IHub “da espacio a las ideas de los miembros de una comunidad vibrante”, en palabras de su directora de operaciones, Nekesa Were; lo que le ha llevado a ser considerada la trigésimo octava empresa más innovadora del mundo en 2014, y la primera de África. Desde su creación el centro ha sumado casi 15.000 miembros y ha desarrollado unas 150 empresas. Este gran éxito ha llevado a iHub a ser un foco de atención para las grandes multinacionales, interesadas en los innovadores que trabajan en el centro. Sin embargo, Nekesa tiene claros los principio de iHub, afirmando que “tiene que haber una relación de dos direcciones, ambos tienen que aportar algo a la otra parte, todos deben traer algo a la mesa. Los conocimientos y las habilidades tienen que ser compartidos”.

A partir de este centro de innovación keniata, surgió una de las plataformas más punteras del continente, ahora utilizada por todo el mundo: Ushahidi. Su nacimiento fue motivado por ola de disturbios provocada por la crispación política de las elecciones presidenciales del 2007 y las inquietudes de un grupo de entusiastas blogueros que querían contar a sus conciudadanos lo que estaba ocurriendo, para evitar que las manipulaciones interesadas llevasen al país a una espiral de violencia. Ushahidi es una plataforma online que nació para informar de movimientos sociales, pero que ya se ha utilizado en 159 países para fines tan diversos como dar respuesta a crisis humanitarias, supervisar elecciones, denunciar la corrupción o mejorar sistemas sanitarios.

 

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Las claves del éxito de Ushahidi se basan en el trabajo colaborativo, la implicación de los ciudadanos y su capacidad para adaptarse a necesidades y situaciones diversas. Esta plataforma constituye la herramienta que los movimientos sociales de todo el mundo estaban esperando; convirtiéndose en un ejemplo de innovación, emprendeduría social y esfuerzo por servir a la sociedad civil global. Construyéndose sobre los cimientos del flujo dinámico de información, la colaboración y la adaptación, Ushahidi, que en swahili significa testimonio, sigue expandiéndose, manteniendo vivo su espíritu inicial de herramienta para el desarrollo social. En palabras de su directora ejecutiva: “nosotros pretendíamos facilitar la herramienta, que la gente ya no pueda poner la excusa de que no tiene la tecnología necesaria. Ushahidi se ha convertido en un sistema disponible para su uso para que todos nosotros podamos cambiar el mundo mediante la recogida de información sobre nuestros retos, pero también sobre las soluciones que podemos proponer”.

Fuentes:

  • Bajo, C.. (septiembre 29, 2015). “La tecnología multiplica las oportunidades en África”. El País.
  • Bajo, C.. (junio 18, 2015). Ushahidi canaliza la fuerza de la comunidad. El País.
  • Bajo, C.. (junio 27, 2014). África siembra tecnología. El País.
  • https://www.ushahidi.com/
  • https://www.ihub.co.ke/

“Me gusta” ¿en África?

Cristina Rivas

A finales de junio del pasado año 2015, la red social Facebook abrió su primera oficina en África, Johannesburgo, situada en el centro comercial de Melrose Arch, en el norte de la ciudad.

La apertura de esta nueva oficina representa el tercer paso mediante el cual Facebook se está abriendo paso en nuevos mercados, ya que los demás continentes ya cuentan con grandes delegaciones de la red social. En un primer momento comenzaron teniendo en cuenta los móviles y el uso de internet que se podía hacer mediante estos aparatos, por ello llevaron internet a los móviles de los ciudadanos de Zambia, Tanzania, Kenya y Ghana a través de el proyecto “Internet.org”.

Esa es una aplicación creada para dar acceso a internet a los ciudadanos de países africanos, la cual da acceso a páginas webs básicas como pueden ser Wikipedia, BBC y por supuesto Facebook.  Además de mercado laboral, información sobre agricultura, avances médicos y educación. De la misma forma continuando con la conquista de red africana, se desarrollo el denominado “Facebook Lite”, una versión más simplificada de la aplicación de Facebook normal, para móviles de una menor calidad, sin ser smartphones.

De la misma forma, el principal objetivo de la delegación de Facebook en Sudáfrica es atraer empresas que quieran promocionarse en la red social, así como para campañas publicitarias de grandes marcas como Coca-Cola. Esta oficina estará dirigida por la publicista Nunu Ntshingila.

El público potencial de países como Senegal, Costa de Marfil, Ghana, Ruanda, Tanzania, Etiopia… también son objetivo de esta nueva sede de Facebook

“En el primer cuatrimestre de 2015, el 52% del total de nuestros ingresos por publicidad vinieron de fuera de Estados Unidos y Canadá. Pero esto solo es el principio” explica la publicista. “El móvil no es una tendencia, es el más rápido desarrollo de las comunicaciones que hemos visto nunca. Esto no podría ser más cierto en África, donde hay muchas personas que solo usan el móvil”.

Según un informe de la ONU de mediados de 2015, el crecimiento de la cantidad de gente con acceso a internet se está ralentizando y más de la mitad del mundo todavía no navega en red.

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Mark Zuckerberg, jefe ejecutivo de Facebook. /STEPHEN LAM (REUTERS)

De la misma forma, en el mes de octubre del año 2015, Facebook anunció que se lanzaría un satélite de forma gratuita junto con la empresa francesa Eutelsat Communications, para dar acceso a internet en zonas de África Sub-sahariana. Este satélite forma parte de la plataforma explicada anteriormente, “Internet.org”.

El satélite AMOS-6 deberá cubrir oeste, este y sur de África. “La infraestructura de conectividad tradicional para conectar personas que viven en regiones remotas a veces es difícil e ineficiente, por lo que debemos invertir en nuevas tecnologías”, expuso el jefe ejecutivo Mark Zuckerberg.

Facebook tiene aproximadamente más de 20 millones de usuarios en Nigeria y Kenia los cuales acceden a la plataforma a través de su móvil, además de más de 170 millones de “me gusta” en su página oficial del continente africano.

Fuentes utilizadas: